La gingivitis es la inflamación de las encías que suele producirse por acumulación de placa en los dientes. Se estima que la mitad de la población adulta la padece.

La placa es una película de bacterias que se deposita en las piezas dentales. Si no se lleva una correcta higiene bucal, esta excesiva acumulación de placa puede derivar en periodontitis.

 

Tanto la gingivitis como la periodontitis son patologías de las encías, lo que las diferencia es la gravedad de la enfermedad. Inicialmente aparece la gingivitis y, si esta no se trata y la infección progresa, terminará derivado en un problema mayor: la periodontitis.

 

¿Cuáles son los síntomas de enfermedad gingival?

Los primeros signos de alarma en nuestra salud bucal son el enrojecimiento, inflamación y/o sangrado de las encías. De no tratarse estos síntomas, se pude dar recesión de las encías y pérdida de piezas dentales.

Cabe tener en cuenta que, en su primera fase, la gingivitis no es fácilmente detectable y ésto se hace todavía más difícil de percibir en fumadores, pues fumar hace inapreciables los síntomas iniciales de la enfermedad.

¿Quién puede padecer enfermedad gingival?

Cualquier persona puede padecerla, pero hay factores que aumentan las probabilidades de sufrirla: aquellos que padecen enfermedades que afectan a la inmunidad o ciertas infecciones virales o por hongos.

Por otro lado, contar con una dentadura compuesta por dientes torcidos o con restauraciones dentales que no están bien ajustadas, son factores que aumentan la probabilidad de padecer gingivitis.

También pueden afectar los cambios hormonales, la falta de vitamina C o la toma de determinados medicamentos como la fenitoína.

 

¿Cómo podemos prevenir la gingivitis?

  1. Realiza una correcta higiene dental

Para cuidar la higiene de nuestra boca es recomendable cepillarse los dientes, al menos, dos veces al día durante dos minutos. Es interesante usar dentífricos con flúor, pues este tipo de pastas ayudará a eliminar la placa dental que se acumula entre dientes y encías.

Por otro lado, el hilo dental también puede ser un gran aliado para alcanzar zonas de más difícil acceso, aunque debemos tener cuidado de no dañar las encías.

 

  1. No olvides tu cita con el dentista

Acudir de manera periódica al dentista es imprescindible para prevenir problemas de salud bucodental. Los odontólogos detectarán problemas en las encías antes de que puedas percatarte de los mismos.

Además, conviene que tu higienista te realice de manera periódica una limpieza bucal, pues eliminará las bacterias y el sarro que causan la placa.

 

  1. Cuida tu alimentación

Finalmente, llevar una alimentación saludable afectará positivamente a la salud de tus encías. Te recomendamos evitar los alimentos azucarados, pues favorecen la aparición de bacterias.

Si padeces de diabetes es fundamental que tus niveles de azúcar estén controlados.

 

¿Cómo se tratan las enfermedades periodontales?

Si ya padeces enfermedad gingival, es imprescindible tratarla cuanto antes para que la situación no empeore y termines padeciendo periodontitis.

Recuerda, ¡la periodontitis es irreversible y puede producir la pérdida de piezas dentales!

 

Tratamiento de la gingivitis

El tratamiento inmediato la gingivitis suele revertir sus síntomas y previene la aparición de enfermedades más graves de las encías y la pérdida de piezas dentales. Consiste en:

  1. Raspado y alisado radicular

El curetaje es un tratamiento que se realiza cuando el paciente padece una enfermedad periodontal. Se realiza una limpieza profesional con instrumentos, un láser y/o un dispositivo ultrasónico. Se llevan a cabo dos procedimientos: el raspado y el alisado radicular.

El raspado consiste en la eliminación de bacterias y sarro de debajo de las encías y de la superficie de los dientes.

Por otro lado, el alisado radicular sirve para eliminar las bacterias que la inflamación puede haber provocado, suaviza las raíces y hace posible una curación óptima.

 

  1. Restauración de piezas dentales

Si hubiera problemas en los dientes es conveniente solucionarlos. Dientes desalineados, problemas con coronas… pueden irritar las encías y dificultar que se lleve una correcta higiene bucodental.

 

  1. Seguimiento profesional

Las revisiones periódicas por parte de tu odontólogo son fundamentales para comprobar que tus encías están sanas y que la higiene llevada a cabo es la adecuada. Además, te ayudará a marcar unas pautas de cuidado en el hogar y fijar un cronograma de limpiezas profesionales.

Tres o cuatro meses después del curetaje está indicado acudir al dentista para evaluar si la infección a desaparecido y si es necesario un nuevo curetaje.

 

Tratamiento de la periodontitis

Mientras que con la gingivitis un raspado y alisado radicular suele ser suficiente, con estados más avanzados de la infección suele necesitarse cirugía para eliminar las bolsas y realizar una limpieza en profundidad.

Si hubiera daños en los dientes o huesos, será necesario hacer un injerto para mantener la pieza o el hueso.

 

Tanto si estás comenzando a sentir síntomas iniciales como molestias en la encía o sangrado, como si el estado de la enfermedad gingival es más grave, acudir a tu dentista es de vital importancia. Tomar medidas cuanto antes minimizará los riesgos de pérdida de piezas dentales o daños óseos.

No pospongas tu salud, ¡pide tu cita!

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